Cuántas veces hemos tenido el motivo suficiente para llorar y no lo hacemos?...o cuando nos cruzamos con alguien que frente a una situación espantosa, reacciona con risas. O gente que simplemente no demuestra nada, se lo guarda todo. Acá cada uno tiene su tipo de autodefensa, y no quiero tampoco ponerme a hablar de psicología. Pero está claro que algo pasa. No es normal que vayas en el metro, se suba un borracho, el borracho le diga a una señora común y corriente <<Llore, hace bien llorar>>...y la señora rompa en lágrimas.
Creo que una época como está llorar es la mejor alternativa, no soluciona nada y capaz que por ahí digan que estimula la aparición de arrugas o que produce cáncer (las cosas que no son cancerigenas en este mundo se cuentan con los dedos)... pero hace bien igual
llora porqué no conociste a nadie
llora por que te mechonearon
llora porque te diste cuenta que tu verdadera profesión es ser juez de partido de tennis
llora por vivir
llora por tener miedo a morir
llora por dejar a tu familia
llora por dejar tu casa
llora por una nueva etapa
llora por no poder parar de hacerlo
llora porque te sientes mal
pero llora
no te lo guardes, por algo se inventaron las lágrimas en el año 1534 aC, cuando un tipo vio lo efectivo que era mojar sus ojos para no ver con claridad como le ponían el cuerno.....una tradición en esa época. Todos necesitamos nuestro mecanismo de defensa....pero al final, necesitamos llorar.
<<Vive el Luto, pero no vivas en luto>>
Lo importante, creo yo, es que llorar es una pequeña renovación, es un respiro al alma y al cuerpo, es decir no quiero más, pero debes saber tomar las riendas y seguir tu curso. Cuando el río parezca innavegable, llora, llena tu curso con lágrimas, pero no te olvides de seguir.